Useful Wastes: Vivir para mejorar el planeta

Emprendedores de impacto en la Economía Circular

Posiblemente Ricardo Martínez Vives sea un genio. A los 22 años fundó junto con su socia Useful Wastes, una empresa basada en la Economía Circular dedicada a aumentar la eficiencia hídrica. Con dos patentes, publicaciones y ponencias por toda España y una increíble cantidad de doctorados, másters y premios, fue elegido junto con apenas 300 profesionales de su país para asistir a una conferencia de Barack Obama. Además, la prestigiosa revista “Emprendedores” lo incluyó en su lista de “30 Millennials a los que seguir la pista”. Tiene apenas 27 años y se propone mejorar el ecosistema del planeta. En este artículo te contamos cómo lo está haciendo. 

“Hay que generar riqueza, pero hay que generarla respetando el medio ambiente”.

Esta historia comienza cuando dos jóvenes de 22 años, cursando el último año del grado en ingeniería en la universidad, se organizan para concretar un sueño: ayudar a mejorar el equilibrio medioambiental. Encontraron en un programa llamado Yuzz Jóvenes con Ideas (ahora Explorer) del Banco Santander toda la formación necesaria para poner en marcha una empresa, y se lanzaron a la aventura. “Un pilar fundamental de toda la trayectoria que hemos recorrido es mi socia Cristina, artífice de todo lo logrado e incluso de más”, se emociona Ricardo, “gracias a esto, conseguimos financiación para poder llevar a cabo todo el proceso, generar las diferentes patentes y construir equipos”.

Nacía Useful Wastes, un emprendimiento destinado a probar que la Economía Circular (EC) es una de las mejores formas de enfocar una empresa, cuidar el planeta, posicionarse para el crecimiento a futuro y, en el camino, ganar dinero. 

El enfoque de la Economía Circular

Para entender el éxito de Useful Wastes, empecemos por decir que la EC se basa en utilizar materiales o bienes para la producción que no contaminen. Si además esta materia prima consiste en un residuo, mucho mejor. 

Se trata, en definitiva, de una manera distinta de ver las cosas, como explica Ricardo: “Por ejemplo, en una producción de aguacates (paltas), cuando éstos son recolectados y llegan a la fábrica que los envasa, normalmente los que no tienen mejor aspecto se desechan. Pero… ¿por qué desperdiciarlos? Si estos aguacates se reutilizan para montar una empresa de guacamole, en vez de tirarlo, produciendo un desecho, vas a poder vender guacamole de algo que estabas tirando. No solo eso: al estar procesado vas a poder venderlo más caro, ya que al consumidor final le ahorrás el tiempo de pelarlo, mezclarlo, ponerle lima, etcétera. Se trata de no ver un aguacate feo o demasiado blando para su venta, sino de ver un excelente guacamole, que encima podés vender más caro”. 

Adaptarse: la misión de las empresas

Si no nos adaptamos y encontramos formas de producir bienes y servicios de manera amigable con el medio ambiente, vamos directo hacia la autodestrucción. El cambio climático es algo que cada vez vemos más en nuestro día a día. En España nevó hace tres semanas como nunca había pasado. Toda Madrid paralizada por más de medio metro de nieve en las calles. Y apenas dos semanas más tarde, 20 grados de temperatura. “¿Eso es sostenible?, se apasiona Ricardo, “¿La falta de agua es sostenible? El planeta puede vivir sin nosotros, pero nosotros no sin el planeta. ¿Cómo vamos a cambiarlo si no es actuando ahora mismo?”.

Las empresas tienen una responsabilidad que excede el aspecto económico. Hay que generar riqueza, pero respetando el medio ambiente. Si hay guerras en el futuro no van a ser por la economía, sino que serán por conseguir agua potable. Cada vez hay menos, y somos nosotros quienes la contaminamos por la agricultura intensiva o la ganadería. Useful Wastes puso manos a la obra con acciones concretas, como eliminar nitratos del agua y utilizarlos para cría de microalgas  como la Espirulina, considerada un súper alimento. El objetivo es ambicioso: tener agua sin nitratos contaminantes. Todos debemos sumar nuestro granito de arena para ya no mejorar el planeta, simplemente para mantenerlo. Useful Wastes ya está en ello. 

Hablemos de dinero

Si el lector tuviese que elegir invertir su dinero entre dos empresas, una que ofrece agua limpia, y otra que brinda agua contaminada, ¿cuál elegiría como apuesta a futuro? La respuesta es evidente, y por eso se entiende que hoy es rentable invertir en estas empresas porque serán las líderes dentro de unos años. 

Pensemos en Amazon. Hoy está valuada en más de US$ 3.000 por acción, pero entre 1999 y 2008 estuvieron ancladas en unos US$ 50. Todos querríamos haber comprado todas sus acciones por entonces, pero sólo algunos adelantados lo hicieron.

¿Era Amazon rentable por entonces? Por supuesto, pero reinvertía todas sus ganancias en mejorar su proceso productivo, en tener una logística lo suficientemente avanzada que le permitiera estar al día siguiente en tu casa con el pedido hecho. 

Entonces, ¿es rentable invertir en una empresa basada en Economía Circular? Hay que mirarlo como si estuviésemos en ese período en el que las acciones no se movían en Amazon, y estamos reinvirtiendo para cuidar nuestro planeta y tener, ya no dinero para comprar, sino un lugar donde poder vivir. Para tener un planeta donde vivir hay que apoyar a las empresas que se preocupan por él durante años.

El cuidado del medio ambiente es un factor diferencial para el éxito de las empresas. Ricardo señala a modo de ejemplo que en España “hay licitaciones del Estado para obras públicas en las que para poder optar te piden que tengas un coche eléctrico, generes energía limpia o pongas tu granito de arena para salvar el planeta. Y esto es solo un paso, ya que al final quien más aporte al planeta más riqueza creará. Hoy es difícil verlo, pero nuestros hijos y nietos lo verán de una manera mucho más clara”.

Capacitarse para crecer

Gran director de grupos, sociable, tecnófilo y entrenador de básquet, Ricardo Martínez es además Profesor del Máster en Gestión de la Economía Circular y Medio Ambiente de AMYCA Escuela de Negocios.

Consultado acerca del valor agregado que AMYCA ofrece, es taxativo: “¿Subirías a un avión con un piloto que no ha tenido el curso de vuelo, o que no ha practicado las suficientes horas? Seguramente elegirías a un piloto preparado y con amplia experiencia de vuelo. Con AMYCA es lo mismo: es una escuela de negocios que no sólo forma grandes profesionales, sino que los viste, los moldea y los acompaña hacia el éxito”. 

El contenido propuesto por AMYCA es exhaustivo y orientado a la realidad profesional concreta; y sus profesores son reconocidos profesionales líderes en sus respectivas áreas de conocimiento. Contar con este respaldo es la  única manera de poder crecer de forma sostenible, generando sabiduría y en definitiva, formando emprendedores y ejecutivos que de verdad marquen la diferencia.

No se trata sólo de poseer un conocimiento, sino en aprehender las actitudes que hoy marcan la diferencia: ser proactivo, tener la aptitud de ser un buen líder y no apenas un jefe, ser capaz de generar ideas y motivar al equipo. Y todo esto se aprende de quienes ya han recorrido ese camino. 

“Por supuesto”, subraya Ricardo, “esto no quita que tengas una excelente formación. Es lo principal, ya que si no sabes qué hay que hacer, ¿cómo lo vas a hacer? Hoy en día cuando vemos un curso, máster, carrera universitaria y pensamos que no lo necesitamos, cometemos un grave error”. 

“Al final”, concluye Ricardo, “somos aquello de lo que nos rodeamos: si los que nos rodean, sean nuestros profesores, mentores o como quieras llamarlos, son los mejores, nos pareceremos un poco a ellos”.