Turismo sustentable: Un viaje hacia la sostenibilidad

El turismo llegará a ser la actividad comercial más importante del planeta, con un número de transacciones mayor que el de la industria automotriz y la del petróleo.

En nuestro país, la actividad turística aporta cerca del 8% del PBI, generando cerca de

1.5 millones de puestos de trabajo y a nivel mundial, aporta cerca del 10% del PBI.  Más allá de estos datos, no se debe dejar de mencionar que en ciertas regiones o ciudades como Bariloche, la Costa Atlántica, Mar del Plata, El Calafate, Ushuaia y NOA, los índices se elevan fuertemente. Esto supone una creciente presión para los espacios naturales de uso turístico. Por lo tanto, el turismo puede y debe participar activamente en la estrategia de desarrollo sostenible.

En 1991, la Asociación Internacional de Expertos Científicos del Turismo (AIEST) describió al turismo sostenible como “aquel que mantiene un equilibrio entre los intereses sociales, económicos y ecológicos. El turismo debe integrar las actividades económicas y recreativas con el objetivo de la conservación de los valores naturales y culturales”.

Por su parte, la OMT (Organización Mundial de Turismo) considera que “el turismo sostenible tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”.

Algunas de las funciones principales de este tipo de actividad son:

– Mejorar la información para conocer a profundidad la realidad del espacio socioeconómico sobre el que se quiere actuar.

– Incluir en una planificación integral los diferentes aspectos que intervienen en el turismo: variables macroeconómicas, aspectos medioambientales, características culturales, dinámicas territoriales.

– Conocer la capacidad de carga de los distintos lugares o destinos para adaptarlos a los usos turísticos y gestionar la demanda turística.

– Apoyar proyectos turísticos innovadores que sean respetuosos con el entorno.

– Actuar sobre la calidad ambiental sin dejar de tener en cuenta la necesidad del tratamiento de las aguas residuales, el suministro del agua potable, la recogida de las basuras.

– Minimizar el impacto ambiental de las actividades turísticas con una adecuada planificación.

– Controlar las actuaciones turísticas con mecanismos de vigilancia y control.

– Rehabilitar los espacios turísticos que han sido dañados ya sea por el efecto de un desarrollo turístico desproporcionado o por el impacto de otras actividades.

– Proteger las especies y establecimiento de zonas protegidas, puesto que puede suceder que las actividades turísticas son incompatibles con la existencia de determinadas especies animales o vegetales que pueden verse alteradas o amenazadas de extinción.

En tal sentido, no sólo busca disminuir los impactos ambientales, sino también satisfacer las necesidades de las comunidades, de los turistas y de quienes operan negocios con un criterio de sustentabilidad.

¿Optarías por emprender un viaje sustentable? ¿Apoyarías la conservación del medioambiente valorando la diversidad y el cuidado responsable del entorno?

Todo viajero responsable aprende de sus errores, acepta el reto de los agentes de viaje, operadores y hoteles que cumplen con responsabilidad y sustentabilidad sus tareas y sabe que viajar con responsabilidad hace la diferencia.

Fuentes:

-“Turismo y Sustentabilidad”. Por: GRISELLE JUAN Y SEVA GARCÍA. Año: 2005

– Turismo y Rol del Estado en la Argentina de la postconvertibilidad, Universidad Nacional de Lanús. Integrantes de la UDIDET (Unidad de Docencia e Investigación en Desarrollo

Turístico)

Imagen: www.moneyman.es

Fuente imagen: www.sinmapa.net